19 FEB
Sexting: Si no quieres que se sepa, NO LO PUBLIQUES, NI LO ENVÍES NI LO COMPARTAS.
ESCRITO POR MARÍA JOSÉ SANDOVAL. POSTEADO EN APPS,COLABORACIONES, GADGETS, INTERNET, MÓVILES, NOTICIAS DE TECNOLOGÍA, REDES SOCIALES
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Durante una semana y poco más, las redes sociales han estado inundadas de videos, memes, fotos y demás publicaciones de amor y, también sexo. ¿Qué quéeeee?. Pues sí.
Pero ¿qué pasaría si esas imágenes que rondan en la plataforma digital fueran tuyas?.
Estamos de acuerdo, y lo he recalcado en cada artículo que comparto con ustedes. Las redes sociales y apps móviles son los medios de expresión actual por excelencia, y grandes herramientas de comunicación de las que obviamente no son excluidas las demostraciones de pasión, deseo, etc.
¿Has oído hablar del SEXTING?.
De acuerdo al portal de Protección Online, el sexting, es una práctica de riesgo y en su definición más primigenia, consiste en el envío, por medio de teléfonos móviles (celulares), contenidos de tipo sexual (principalmente fotografías y/o vídeos), producidos generalmente por la propia persona que los crea (remitente).
Por su parte Universia afirma que es una tendencia consolidada entre los internautas de todo el mundo, especialmente entre los jóvenes de 15 a 22 años de edad dueños de un Smartphone. Esta práctica que supone el envío de fotos personales sugerentes, semidesnudas o desnudas, ha sido adoptada principalmente por los millennials. Pero no solo se da entre adolescentes, también los adultos las utilizan.
Es tanto el boom de esta práctica que ha sido ya materia de múltiples estudios a nivel mundial.
Ejemplo de ello es el de Don Strassberg, profesor de psicología en la Universidad de Utah, quien afirma categóricamente que dicha práctica es un riesgo latente para los participantes ya que “una vez que la foto ha sido enviada, el remitente ya no tiene el control sobre ella”.
Además dice que el “sexting” ha provocado tragedias en Estados Unidos, particularmente entre los adolescentes. Entre los riesgos, Strassberg cita la humillación, el chantaje o incluso en algunos casos el acoso para encubrir imágenes pedófilas o pornográficas.
¿Pero por qué se practica?
Richard Webster, docente y periodista delExaminer de Baltimore, aprovecha en un reciente artículo con motivo de la Semana de la ciberseguridad para plantear cifras:
El 44% de los adolescentes afirman que es normal compartir mensajes de sexting textual con terceros; en el caso de las fotos de sexting, el porcentaje es algo menor: 36% de las chicas y 39% de los chicos lo consideran algo normal.El 51% de las adolescentes identifican la presión de un chico como la razón por la cual las chicas producen y envían sexting. Sólo el 18% de los chicos apuntan a análogo motivo.El 66% de las adolescentes y el 60% de los chicos afirman que envían sexting por diversión o por flirtear.El 52% de las chicas envían sexting a modo de regalo sexy para su novio.El 44% de los y las adolescentes envían sexting como respuesta a otro sexting recibido previamente.El 40% de las adolescentes envían sexting a modo de broma.El 34% de las adolescentes dicen enviar sexting para sentirse sexys.
¿Si saben lo que puede pasar, por qué continúan?
El portal pantallasamigas.net comenta posibles respuestas:
1) Creen que una imagen en un terminal móvil está segura y no son capaces de proyectar, de imaginar, las variadas formas en que esa imagen puede salir del dispositivo. Un robo, un error, una broma, un extravío… o la voluntad de su propietario.
2) Confían plenamente en la discreción, sino el amor eterno profesado, por parte del destinatario del envío. Carecen de experiencia vital suficiente que les invite a pensar en que las cosas, en la vida, cambian por muy diversos factores.
3) Sienten cierta presión de grupo que les lleva a ganar notoriedad y aceptación en este contexto, el digital, tan importante para ellos. Este factor, añadido a la plenitud hormonal, puede generar combinaciones poco recomendables.
4) Las influencias y modelos sociales distan del recato. La exhibición de relaciones sexuales o desnudos por personas no profesionales, comunes, abundan en la Red. Si pueden ver a cualquier persona anónima en su intimidad a través de la Red, no parece tan grave que uno aparezca de esta guisa. El “desnudeo” es algo común, hasta cierto punto normalizado.
5) Desconocen las consecuencias que para su vida puede llegar a tener el hecho de que esa imagen comprometida sea de dominio público.
6) La natural falta de percepción del riesgo que acompaña a la adolescencia y el espíritu transgresor desencadenan ciertos desafíos. En algunos casos resulta simplemente divertido, en otros, sirve para coquetear o dar otro contenido a una relación.
Incluso existen cada vez más aplicaciones móviles que fomentan el sexting, como es el caso de Snapchat, KiK o Line; plataformas que en los últimos tiempos fueron usadas con gran frecuencia para compartir esta clase de imágenes. La posibilidad de que el mensaje se elimine 10 segundos después de enviado, hace de Snapchat la preferida entre los más jóvenes.
También ha surgido Strings , una nueva aplicación que lleva la función ‘deshacer’ de toda la vida a los mensajes cortos. Es la nueva moda para este año, en la que pasamos del control absoluto a poder revertir nuestras acciones. Resumen sus funciones como “Enviar mensaje, arrepentirse, y ‘desenviar’ ya es posible”
¿Y en México?
Verónica Acacio, abogada y asesora de la Red por los Derecho de la Infancia en México, expresó de acuerdo al portal Universia, que alrededor de 40 millones de menores dedican de tres a cinco horas de su día a navegar por Internet sin la supervisión de ningún adulto, realidad que los convierte en presas fáciles de los delincuentes en línea. Un ejemplo de esta realidad es que el 57% de este grupo de internautas ha buscado contenido sexual en la red, actividad sobre la que sólo el 13% de los padres sospechan.
Uno de los datos más preocupantes que presenta el estudio es que el 60% de los estudiantes es propenso a encontrarse físicamente con personas que conocieron a través de las redes sociales, señaló la Alianza por la Seguridad en Internet(ASI). Además, agrega que el 86% de los internautas menores consideran que las redes sociales son sitios seguros, por lo que no atienden la información personal que publican en estos sitios.
No sólo las redes sociales son un riesgo para la población más pequeña, señala el foro Combate a la Pornografía de Niñas, Niños y Adolescentes; que a su vez, revela que México es el país latinoamericano con más tráfico de imágenes con niños desnudos; mientras que cerca de cuatro millones de menores reciben o envían contenido de carácter sexual desde sus dispositivos móviles.
¿Cómo prevenirlo?
El portal sexting.es propone las siguientes acciones:
1. Piénsatelo antes de enviar Lo que publicas online o sale de tu propio móvil se convierte en irrecuperable, escapa para siempre de tu control y puede llegar a cualquiera en cualquier momento. Lo que ahora quieres mostrar de ti, mañana puede que no te guste. A quien se lo envías hoy, quizás mañana no sea tu amigo.
2. Desnudez y minoría de edad, delito de pornografía infantil La pornografía infantil es un delito cuando se crea, se posee o se distribuye. Se considera pornografía infantil la protagonizada por quien no ha cumplido los 18 años. Si te llegan este tipo de imágenes, bórralas de inmediato. Si crees que su difusión está dañando a alguien, ponlo cuanto antes en conocimiento de una persona adulta.
3. La imagen es un dato personal cuyo uso está protegido por la Ley La imagen de alguien no se puede utilizar sin el consentimiento de la persona implicada. En ciertos casos hace falta incluso otro tipo de autorizaciones. No lo olvides. Si hay problemas, esto puede ponerse sobre la mesa y comprometerte.
4. Recibir o tomar una imagen de una persona no te da derecho a distribuirla El hecho de contar con una imagen (fotografía o vídeo) en tu teléfono móvil no significa que tengas derecho a hacer con ella lo que quieras. Son cosas diferentes. Incluso si te dieron permiso para tomar la imagen, no significa que la puedas enviar a terceros.
5. La Ley actúa siempre, también para los menores, con Internet y los móviles Que todo el mundo lo haga, que consideres que no van a poder identificarte, o que seas menor de edad no te libra del peso de la justicia. Las leyes están para protegerte y por eso actúan en todos los ámbitos. También protegen a los demás, y te pedirán cuentas si no respetas las reglas.
6. No participes con tu acción, tu risa o tu omisión. Cuando el sexting deriva en humillación y acoso colectivo, la víctima sufre un daño enorme, un sufrimiento extremo. Si lo promueves y lo jaleas, eres responsable. Si te callas, tu silencio ayuda a quien acosa y hiere a la víctima.
¿Y entonces?
El resultado del Sexting puede generar serios problemas que van desde la pérdida de la privacidad y la merma de la imagen y el propio honor hasta la victimización en el marco de una espiral de ciberbullying.
No porque existan aplicaciones que aseguran que podrás deshacer tu “error” significa que sea totalmente cierto. En la era en la que vivimos todo se guarda descargándolo, compartiéndolo o con una captura de pantalla.
La única regla a seguir sería: “Si no quieres que se sepa, no lo publiques”, y en este caso, NO LO ENVÍES, NI LO COMPARTAS
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